El martes fue un día mas descansado, no habían muchas actividades planeadas, solo ir a Lindau, pues el día anterior fuimos a parar en Friedrichshaven por equivocación cuando nuestro destino era Lindau.
Fotos por aquí y por allá y nos volvimos a Ravensburg. Fuimos a la peluquería a satisfacer el antojo de mi hermana de que me cortaran el pelo. Yo le dije que si no era un peluquero gay y con pinta de loco-escentrico no me cortaría el pelo. Me lo acabó cortando una chica, no me daba muy buen rollo, pero bueno, ya volverá a crecer.
Nos encontramos con José, un amigo español del novio de mi hermana, y le comentamos nuestros planes de ir a visitar el castillo Neuschwanstein, en la región de Bayern. Me hice una nota mental „la mejor vista del castillo es desde el puente Marienbrücke“, lo cual me llevó a una interesante aventura que ya os contaré otro día.