Barcelona (y II)
Archivado en
Viajes • Fecha: 24-02-2005 21:32:28
El sábado por la tarde nos fuimos de tiendas y a dar una vuelta por las ramblas. El ambiente como siempre muy animado, muchisima gente, como es habitual.
Perdiendonos por callejuelas en el barrio gótico nos encontramos una tienda llamada Xocoa, llena de delícias de chocolate ñam. No pudimos resistirnos. Siempre que vuelva a Barcelona me acercaré a esa pasteleria, creo que es popular y todo pues Dani, el de Madrid, había oido hablar de ella: "si vas a Barcelona no dejes de pasar por Xocoa". Y nosotros nos la habiamos encontrado de pura casualidad. Me encanta callejear.
Por la noche vuelta a Sabadell, cena en un chino y otra vez de vuelta a Barcelona. Fuimos a un sitio llamado Shôko, una discoteca/pub/restaurante (disco porque era grande, pub porque cerraba a las 3:30 y restaurante porque hasta las 12 o asi es restaurante). Es un sitio nuevo cerca de las torre Mapfre, por la villa olimpica, donde estan los garitos para guiris. Teniamos invitaciones y queríamos conocer el lugar. Tenía una decoración rollo oriental y el ambiente estaba muy bien, agradable. Sonaba música electrónica, house quizás, no lo sé, pero era agradable y bailable. También había un saxofonista tocando en directo y la mezcla entre la música electrónica y el saxo quedaba muy bien.
A eso de las treh nos marchamos a otro local llamado catwalk. Una decepción, el ambiente estaba muy cargado, agobiante, no se podía respirar. Creo q tenian la ventilación estropeada. En el piso de la música rap un olor a sobaco increíble. No se como nos quedamos tanto tiempo allí dentro, ah, ya recuerdo, 12 euros la entrada y una cola increíble para poder dejar la chaqueta.
El domingo fué uno de esos días de perro en el que aprovechas para recuperar energías.
En el tren de regreso a Castellón entablé conversación con una chica que iba sentada a mi lado. La película pintaba bastante mala (Terminator 3) y no me apetecia leer ni jugar a la gameboy, así que aproveché para vencer mi miedo a la gente y entablar conversación. No suelo hacer ese tipo de cosas, soy más bien tímido para eso, pero últimamente estoy intentando cambiar, expandir mis horizontes. La charla fué bastante amena durante las 2 horas que duró el trayecto y no tenía más pretenciones que esa, 2 horas de distracción.
Comentarios
Comentar